Blog Petrillo & Goldberg Law

Captura de pantalla del 5 de enero de 2015 a las 02:14:15

Ene 5, 2015

Un caso en Pensilvania recuerda a los estadounidenses que la temporada navideña es propicia a resbalones y caídas

Ahora que el otoño llega a su fin, la temporada festiva ha comenzado de verdad. Y también lo han hecho las condiciones climáticas, a menudo prolongadas y propias del invierno, que animan a la gente a ir de compras y a visitar a amigos y familiares. Sin embargo, la temporada festiva puede ser peligrosa para quienes caminan por las superficies, a menudo heladas o nevadas, que la caracterizan. Este punto quedó patente en una demanda por daños personales presentada a principios de noviembre en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Pensilvania.

Bernadette Van Sise, de Staten Island (Nueva York), ha demandado a Peddler’s Village (situado en Lahaska, Pensilvania) por las lesiones que sufrió mientras realizaba compras en el recinto al aire libre de la empresa. El recinto es un destino muy popular entre quienes buscan artículos artesanales y exclusivos, especialmente durante la temporada navideña.

En la demanda de Van Sise se afirma que, el 8 de diciembre de 2013, caminaba por uno de los senderos situados frente al Mole Hole —codemandado junto con Peddler’s Village— cuando resbaló en un trozo de nieve irregular y cayó de espaldas. Como consecuencia de la caída, la demanda de Van Sise alega que perdió el conocimiento, tras lo cual fue atendida por un transeúnte, que resultó ser un técnico de emergencias médicas voluntario.

Curiosamente, según la denuncia, se enviaron cuatro ambulancias al centro comercial, cada una de las cuales acudía a atender un incidente de resbalón distinto ocurrido allí. Además, un empleado de Peddler’s Village resbaló y se cayó cuando se dirigía a ayudar a Van Sise.

Van Sise afirma que, a raíz del incidente, ha sufrido convulsiones y una hemorragia cerebral. Tuvo que someterse a una intervención quirúrgica de urgencia para aliviar la presión, y sigue presentando síntomas posconmocionales, entre los que se incluyen confusión, cambios de personalidad e insomnio.

Al igual que en cualquier caso de resbalón y caída, demostrar la negligencia por parte del propietario del terreno en el que se produjo el incidente será fundamental en el caso Van Sise. Más concretamente, el demandante deberá demostrar que el propietario, Peddler’s Village, tenía la obligación de mantener la propiedad en condiciones adecuadas antes de la nevada prevista, de modo que una acera irregular no supusiera un peligro para un cliente del establecimiento.

Para demostrar la negligencia, el demandante en un caso de resbalón y caída debe demostrar que el demandado no hizo todo lo posible por mantener su propiedad en condiciones seguras y limpias. Un bufete de abogados con experiencia en lesiones personales puede ayudar a demostrar ese punto, contrarrestar la probable afirmación del demandado de que la supuesta imprudencia del demandante contribuyó al accidente y conseguir que el demandante obtenga la indemnización por lesiones que se merece.

[footer block_id=’721′]