Blog Petrillo & Goldberg Law

12 de noviembre de 2014

La llegada del ébola a Estados Unidos suscita inquietud y cuestiona los derechos de los trabajadores

Ante la propagación limitada del ébola entre un pequeño grupo de personas en Estados Unidos, surgen dudas sobre cómo, a pesar de las precauciones, el virus mortal pudo haberse transmitido al personal sanitario encargado de atender al paciente de Dallas (Texas) que falleció a causa de la enfermedad. 

La repentina aparición del ébola en Estados Unidos también ha causado revuelo entre los profesionales sanitarios, que son los que tienen más probabilidades de entrar en contacto con personas afectadas por el virus. A medida que se van conociendo más detalles sobre los contagios y los tratamientos, es posible que estos profesionales necesiten saber cuáles son sus derechos legales como trabajadores.

Los profesionales sanitarios del noreste se han mostrado especialmente preocupados por la evolución de la situación del ébola. El 15 de octubre, el presidente de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva Jersey, el colegio profesional que agrupa a las 118 000 enfermeras tituladas del estado, afirmó que su organización no cree que los pacientes con ébola deban ser tratados en el «Garden State». En su lugar, argumentó, los pacientes deberían ser trasladados a una de las cuatro unidades de biocontención del país diseñadas para atender este tipo de casos.

Los centros de salud de Filadelfia se encuentran en estado de máxima alerta y se les ha recomendado que tomen medidas de precaución, como recabar el historial de viajes de los pacientes con síntomas similares a los del ébola y aislarlos si es necesario. A principios de octubre, una clínica del oeste de Filadelfia llamó a una ambulancia tras la llegada de un paciente con síntomas similares a los de la gripe.

Pero los profesionales sanitarios no son los únicos que podrían encontrarse en primera línea. Los trabajadores de los aeropuertos, o más concretamente los de aeropuertos centrales como el Newark Liberty, que reciben vuelos procedentes de África Occidental (el epicentro de la actual epidemia de ébola), también se enfrentan a un mayor riesgo de exposición.

Debido a la función de puerta de entrada que desempeñan sus instalaciones, los funcionarios de aduanas y sanitarios de Newark y otros tres aeropuertos estadounidenses —Washington Dulles, Chicago O’Hare y Hartsfield de Atlanta— comenzaron a tomar la temperatura a los pasajeros procedentes de países de África Occidental el 16 de octubre. Las autoridades del aeropuerto JFK de Nueva York, el otro aeropuerto estadounidense con vuelos procedentes de África Occidental, pusieron en marcha el mismo protocolo el 11 de octubre.

La posible exposición al ébola de los trabajadores sanitarios y del personal aeroportuario plantea una cuestión importante: si estos trabajadores enfermaran mientras están de servicio, ¿tendrían derecho a una indemnización por accidente laboral? 

“Sí” parece ser la respuesta breve. Para que una enfermedad o dolencia se considere profesional —y, por lo tanto, sea susceptible de indemnización por accidente laboral—, deben cumplirse dos requisitos. La enfermedad o dolencia debe haber surgido en el curso y ámbito del empleo, y debe haber surgido o haber sido causada por condiciones específicas de ese sector laboral.

Es muy probable que los trabajadores sanitarios y los empleados de los aeropuertos puedan demostrar que estas normas les son de aplicación en caso de infección por ébola. Sin embargo, al igual que en cualquier caso de indemnización laboral que pueda plantear dificultades, es recomendable que el trabajador en cuestión o sus familiares con derecho a indemnización soliciten asistencia jurídica competente a un bufete especializado en derecho de indemnización laboral.

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