Blog Petrillo & Goldberg Law

accidente de moto

12 de febrero de 2015

En algunos casos de negligencia, una parte puede ser considerada responsable de las acciones de otras.

En un caso de negligencia, determinar la responsabilidad no siempre es sencillo. En los casos más sencillos, el sistema judicial considera responsable a una de las partes por haber causado un daño a otra. En los casos más complejos, también se puede considerar responsable a un tercero, a menudo el empleador de la persona que realmente causó el daño. 

Esta acción especial por negligencia, en la que se considera responsable a una persona por los actos de otra, se conoce como «responsabilidad subsidiaria», y un caso bastante peculiar ocurrido en Luisiana constituye un excelente ejemplo reciente.

La fórmula básica para evaluar la negligencia consta de cuatro elementos esenciales: 

  • El deber de diligencia que una persona tiene para con otra
  • El incumplimiento de ese deber por parte del denominado autor del daño
  • La responsabilidad por las lesiones causadas a la víctima
  • Daños y perjuicios, o perjuicio real, a la víctima

Si una persona causa un daño a otra mientras actúa en nombre de un tercero, puede entrar en juego la responsabilidad subsidiaria. El tercero, conocido como “mandante”, es responsable de la conducta ilícita de su subordinado, conocido como “agente”. En términos más prácticos, un empleador es responsable de la negligencia que cometan sus empleados mientras trabajan. Esta doctrina específica y forma de responsabilidad subsidiaria se denomina «respondeat superior», que es una expresión latina que significa «que responda el amo».”

El demandante en un caso de Gretna, Luisiana, desea que la tienda «Spirits Halloween Store» rinda cuentas por las acciones de uno de sus empleados en relación con una pelea ocurrida en un aparcamiento el 30 de octubre de 2014. 

El demandante, Daniel Parker, ha presentado una demanda tanto contra la tienda como contra Robert Marver, uno de los empleados de la misma. Al parecer, Marver agredió, derribó y propinó puñetazos a Parker mientras este presenciaba cómo Marver y otro empleado de la tienda reducían a una mujer en el suelo en el aparcamiento situado frente a la tienda.

Parker afirma que el ataque se produjo mientras un agente del sheriff se encontraba en el lugar, tratando de controlar a la multitud de curiosos que presenciaban la pelea. Afirma que tanto la tienda como Marver son responsables de los daños personales que ha sufrido debido a su negligencia.

Queda por ver cómo se resolverá este caso de Luisiana, pero es un buen ejemplo de que la cuestión de la responsabilidad civil no siempre es tan clara. Un bufete de abogados con experiencia en lesiones personales podrá evaluar adecuadamente la responsabilidad y asegurarse de que todas las partes potencialmente responsables rindan cuentas por el daño causado a su cliente.

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